Luxación Patelar en Perros
Conoce más sobre la luxación patelar en perros, sus síntomas, los cuatro grados, las opciones de tratamiento y cuándo se recomienda la cirugía.
Dr. Sofia Raldiris
DVM

LUXACIÓN PATELAR EN PERROS
¿QUÉ ES LA LUXACIÓN PATELAR?
La luxación patelar ocurre cuando la rótula se desplaza de su posición normal en la articulación de la rodilla. Normalmente, la rótula se desliza por un surco en el extremo del fémur, llamado surco troclear, que la mantiene alineada mientras la rodilla se flexiona y se extiende.
La luxación patelar se clasifica según la dirección en la que se desplaza la rótula:
- Luxación Patelar Medial (LPM): La rótula se desplaza hacia la parte interna de la pierna. Es la forma más común, especialmente en perros de razas pequeñas y miniatura.
- Luxación Patelar Lateral (LPL): La rótula se desplaza hacia la parte externa de la pierna. Es menos común y ocurre con mayor frecuencia en perros de razas grandes.
La mayoría de los casos son de origen del desarrollo y se relacionan con una alineación anormal de los huesos o de los tejidos blandos. Entre los factores que contribuyen se encuentran un surco troclear poco profundo, una alineación anormal del fémur o la tibia y una inserción inadecuada del tendón patelar. Aunque puede ocurrir por un trauma, generalmente se desarrolla a temprana edad.
🔍 SIGNOS DE LUXACIÓN PATELAR
El signo más característico de la luxación patelar medial (LPM) es una marcha intermitente con saltitos.
Tu perro puede levantar repentinamente una pata trasera durante varios pasos y luego volver a caminar normalmente. Cuando la rótula se desplaza fuera de su surco, puede tener dificultad para extender completamente la rodilla. Una vez que regresa a su posición normal, la marcha suele normalizarse.
Otros signos pueden incluir:
- Cojera intermitente o persistente de las patas traseras.
- Dificultad para saltar, subir escaleras, correr o jugar.
- Postura anormal o arqueada de las patas en casos avanzados.
- Disminución de la extensión de la rodilla.
- Pérdida de masa muscular o debilidad en la pata afectada.
Algunos perros no presentan síntomas evidentes y la condición se descubre durante un examen veterinario de rutina.
Incluso sin dolor evidente o cojera, los desplazamientos repetidos de la rótula pueden causar daño al cartílago, inflamación, osteoartritis y deformidades progresivas de las extremidades.
La cojera repentina o severa requiere una evaluación veterinaria pronta, ya que también puede deberse a otras condiciones, incluyendo lesiones del ligamento cruzado craneal.
🌐 Aprende más sobre el ligamento cruzado craneal en nuestro artículo sobre la Ruptura del Ligamento Cruzado Craneal (LCC) en Perros.
🩺 DIAGNÓSTICO
La luxación patelar se diagnostica mediante un examen físico y ortopédico. Tu veterinario evaluará la estabilidad de la rótula, determinará el grado de luxación y descartará otras posibles causas de cojera.
Se pueden recomendar radiografías (rayos X) para evaluar la alineación de los huesos y la articulación. En casos más complejos, puede ser necesario realizar estudios avanzados, como una tomografía computarizada (CT), para evaluar deformidades óseas y planificar la cirugía.
Es importante evaluar ambas patas traseras, ya que la condición frecuentemente afecta ambas rodillas, incluso cuando los síntomas aparecen en un solo lado.
Grados de Luxación Patelar
La luxación patelar se clasifica en cuatro grados, según la facilidad con la que la rótula se desplaza, si regresa a su posición normal y el nivel de inestabilidad de la articulación.
El grado ayuda a orientar las decisiones de tratamiento, pero también deben considerarse los síntomas, la edad, el nivel de actividad, la alineación de las extremidades y la salud ortopédica general del perro.

Grado I: Leve
La rótula puede desplazarse manualmente, pero regresa inmediatamente a su posición normal al soltarla.
Generalmente, los perros no presentan síntomas o muestran signos ocasionales.
Tratamiento: Por lo general, no se necesita cirugía. Mantener un peso saludable, realizar ejercicio controlado, utilizar suplementos articulares y acudir a evaluaciones veterinarias periódicas suele ser suficiente.
Grado II: Moderado
La rótula se desplaza fuera de su surco con mayor facilidad, incluso durante movimientos normales. Puede regresar por sí sola o requerir reposicionamiento manual.
Los perros pueden presentar saltitos intermitentes, cojera ocasional o menor uso de la pata afectada.
Tratamiento: La cirugía no siempre es necesaria. Los casos leves pueden manejarse con control de peso, ejercicio controlado, suplementos articulares y monitoreo periódico. La cojera recurrente o el aumento de la inestabilidad pueden justificar una cirugía.
Grado III: Severo
La rótula permanece fuera de su posición la mayor parte del tiempo, pero puede reposicionarse manualmente. Sin embargo, vuelve a desplazarse rápidamente.
Los perros pueden desarrollar cojera persistente, alineación anormal de las extremidades y dificultad para extender completamente la rodilla.
Tratamiento: Generalmente se recomienda la cirugía para restaurar la estabilidad, mejorar la función de la extremidad y ayudar a prevenir daños articulares adicionales.
Grado IV: Muy Severo
La rótula permanece permanentemente desplazada y no puede reposicionarse manualmente.
Los perros pueden desarrollar deformidades importantes en las extremidades, una postura encorvada y dificultad para extender completamente la rodilla. Los casos de larga duración pueden presentar deformidades severas del fémur y la tibia, lo que complica la corrección quirúrgica.
Tratamiento: Generalmente se recomienda la cirugía cuando es posible. Los casos avanzados pueden requerir procedimientos más extensos para corregir las deformidades óseas. Los resultados dependen de la severidad y el tiempo de evolución de la condición.
🦴 TRATAMIENTO
Manejo Conservador
El manejo conservador puede ser adecuado para perros con luxación leve, síntomas mínimos o que no sean buenos candidatos para cirugía.
El tratamiento puede incluir:
- Control de Peso: Mantener un peso saludable reduce la presión sobre las articulaciones.
- Ejercicio Controlado: Las actividades de bajo impacto ayudan a mantener la fuerza muscular sin ejercer demasiada presión sobre la rodilla.
- Rehabilitación Física: Los ejercicios específicos mejoran la fuerza, el equilibrio y la movilidad.
- Medicamentos: Los antiinflamatorios y analgésicos recetados por el veterinario pueden ayudar a controlar el dolor y la osteoartritis.
- Suplementos Articulares: Pueden contribuir a la salud de las articulaciones como parte de un plan individualizado, aunque sus beneficios pueden variar.
Estas medidas ayudan a controlar los síntomas, pero no corrigen las alteraciones anatómicas subyacentes. Los perros con inestabilidad significativa o cojera progresiva deben reevaluarse para determinar si necesitan cirugía.
🛒 ¿Buscas productos que ayuden a mantener la salud y movilidad de las articulaciones de tu mascota? Explora nuestra selección de productos recomendados para la salud articular a continuación.
¿Cuándo se Recomienda la Cirugía?
No todos los perros con luxación patelar necesitan cirugía. La decisión depende del grado de luxación, la severidad de los síntomas y el impacto en la movilidad. Generalmente, se recomienda para los casos de Grado III y IV, y puede considerarse en perros con Grado II que presentan cojera recurrente, dolor o inestabilidad progresiva.
Otras razones para considerar la cirugía incluyen cojera persistente, deformidades progresivas de las extremidades y dificultad para realizar actividades normales.
La cirugía busca estabilizar la rótula y restaurar su alineación correcta. Según las alteraciones anatómicas presentes, los procedimientos pueden incluir:
- Transposición de la Tuberosidad Tibial: Reubica la inserción del tendón patelar para mejorar la alineación de la rótula.
- Trocleoplastia: Profundiza el surco femoral para ayudar a mantener la rótula en su posición.
- Balance de Tejidos Blandos: Libera o ajusta los tejidos circundantes para mejorar la estabilidad.
- Osteotomía Correctiva: Realinea el fémur o la tibia en casos con deformidades óseas importantes.
La evaluación y el tratamiento tempranos pueden ayudar a prevenir el daño articular y las deformidades progresivas. Incluso después de una cirugía exitosa, algunos perros pueden necesitar manejo continuo de la artritis para mantener su comodidad y movilidad.
¿Qué Ocurre Si No se Trata?
Los casos leves pueden permanecer estables durante años, pero los casos más severos o sintomáticos pueden provocar daño articular progresivo y disminución de la movilidad.
Entre las posibles complicaciones se encuentran:
- Daño Articular Progresivo: Los desplazamientos repetidos de la rótula provocan movimientos anormales, daño al cartílago e inflamación, lo que puede causar osteoartritis, dolor crónico y pérdida de movilidad.
- Alteraciones en el Desarrollo de las Extremidades: En perros jóvenes, la luxación persistente puede provocar una alineación anormal del fémur y la tibia, causando deformidades progresivas y haciendo más compleja la corrección quirúrgica.
- Debilidad Muscular y Disminución de la Movilidad: El menor uso de la pata afectada puede causar pérdida de masa muscular y debilidad. Una marcha anormal también puede aumentar la tensión sobre otras articulaciones y músculos.
- Mayor Riesgo de Otras Lesiones de Rodilla: La alteración de la mecánica de la rodilla puede coexistir con otros problemas ortopédicos, incluyendo enfermedad del ligamento cruzado craneal.
La cojera repentina o progresiva requiere una evaluación veterinaria para descartar lesiones adicionales y no asumir que la luxación patelar es el único problema.
OSTEOARTRITIS
La osteoartritis es común en perros con luxación patelar, independientemente del tratamiento. La inestabilidad articular y la inflamación pueden provocar daño progresivo al cartílago con el tiempo.
El manejo a largo plazo se enfoca en mantener la comodidad y movilidad mediante control de peso, ejercicio de bajo impacto, rehabilitación física, suplementos articulares y medicamentos para el dolor recetados por el veterinario.
🌐 Aprende más sobre el cuidado articular a largo plazo en nuestro artículo sobre Artritis en Perros y Gatos.
🛒 PRODUCTOS RECOMENDADOS PARA LA SALUD ARTICULAR
Los productos para la salud articular pueden ayudar a mantener la movilidad y el bienestar de tu perro. Hemos seleccionado algunas opciones recomendadas a continuación.
🌐 Ver Nuestros Productos Recomendados para la Salud Articular
Recuerda: Estos productos no corrigen la luxación patelar ni sustituyen el tratamiento veterinario. Tu veterinario puede ayudarte a determinar el plan de manejo más adecuado para tu perro.
EN RESUMEN
No todos los perros con luxación patelar necesitan cirugía. Sin embargo, la cojera frecuente, el empeoramiento de los síntomas y la inestabilidad moderada o severa son razones importantes para considerar la corrección quirúrgica.
Si tu perro da saltitos al caminar, levanta una pata trasera o tiene dificultad para realizar sus actividades normales, programa una evaluación ortopédica. Identificar el grado de luxación y evaluar la salud de la articulación ayudará a determinar el tratamiento más adecuado para proteger su comodidad y movilidad a largo plazo.
❓ ¿TIENE MÁS PREGUNTAS?
¡Estamos aquí para ayudarle a mantener a su mascota feliz, saludable y llena de vida! ❤️
Para más información sobre la salud de su mascota, visite Veterinary Partner de VIN—un recurso confiable con artículos escritos por veterinarios.
🔎 Consejo: Busque “VIN + su pregunta” en Google para encontrar información más fácilmente, ya que el buscador de la página puede ser un poco complicado.
📞Y recuerde, ¡llamarnos no tiene costo!
Si tiene alguna pregunta o preocupación sobre su mascota, no dude en comunicarse con nosotros. Estamos aquí para ayudarle. 🐾